Journey: La sensibilidad como destreza

Desarrollador: thatgamecompany (los de flOw y Flower)
Distribuidor: SCEA
Disponible en: PlayStation 3 (PSN)

Journey

En una época tan deshumanizada, hipertrofiada y de consumo rápido como la presente, es apasionante encontrar una obra cuyo disfrute pasa obligatoriamente por un marco reflexivo en torno a la obra en sí misma. Cuesta imaginar a una sola persona, independientemente de su sexo, clase social, raza o edad, gustos personales o prejuicios, que atraviese el vasto desierto de Journey sin pararse al menos un segundo a recapacitar sobre lo que está experimentando. thatgamecompany ha logrado que la comunicación, tema central de su tercer videojuego en seis años, sea a la vez el vínculo que se establece entre juego y jugador. Un vínculo especial, pues no muchas compañías se molestan en pensar (no hablemos de ahondar) en los extraños, misteriosos y mágicos lazos emocionales que pueden surgir de la catarsis interactiva que permite el videojuego. La comunicación entre seres vivos, esa necesidad vital convertida en privilegio en las últimas décadas (en detrimento de otras necesidades más vitales, como un smartphone o, qué demonios, una videoconsola), es la ley universal del mundo de Journey. A pesar de que el avatar no puede morir, tampoco puede sobrevivir si no se comunica con los individuos que le rodean. La mecánica de juego refuerza esta visión. El jugador aprende de forma natural y libre a pedir ayuda a las “criaturas” que encuentra a su paso. Primero a emitir sonidos -pulsando el botón del círculo- y después a emplearlos para solicitar la colaboración de los NPC u otros jugadores conectados en línea. Sigue leyendo

Last Window: El secreto de Cape West

Desarrollador: CING (los de Another Code: Two Memories y Hotel Dusk: Room 215)
Distribuidor: Nintendo
Disponible en: Nintendo DS

Last Window: El secreto de Cape West

Si todos los inquilinos de un bloque de apartamentos guardasen en lo más profundo la pieza de un mismo puzzle, sin duda haría falta alguien para reunirlas todas y completar el rompecabezas. Aunque al final se demostrase que la solución al misterio era la misma que revoloteaba por la cabeza del jugador desde hacía unos cuantos capítulos, al menos la experiencia habría merecido la pena. En lo estético CING nunca decepcionó. De hecho, sorprendió a todos con el sonoro Another Code: Two Memories, una convincente aventura gráfica deudora del referencial Myst que salió al mercado poco después del lanzamiento europeo de Nintendo DS. Lo más sorprendente del título fue la naturalidad con que sacaba provecho del hardware de la consola para aportar soluciones a los puzzles, fomentado formas de pensar fuera de la caja. Más tarde CING hizo doblete con el aplaudido Hotel Dusk: Room 215, una aventura detectivesca a medio camino entre la novela hard-boiled y la estética de la novela gráfica, con un puntito anime y una banda sonora cargada de melodías jazz que, en conjunto, afectaban al estado de ánimo del jugador, transportándolo a un lugar cálido, placentero y nostálgico. Durante un par de semanas, el tiempo que antes dedicabas a leer antes de acostarte lo empleabas en esclarecer un poco más la trama que tenía a Kyle Hyde como protagonista. Those were the days de CING. Sigue leyendo