God Hand

Desarrollador: Clover Studio (los de Ōkami y Viewtiful Joe)
Distribuidor: Capcom
Disponible en: PlayStation 2, PlayStation 3 (PSN)

Hay un latiguillo muy socorrido en la prensa especializada y que todos hemos pronunciado alguna vez, sea de forma involuntaria o consciente, para referirnos a ciertos juegos. “Ése es un machacabotones”. Lo que nunca me quedó claro es si la valoración era despectiva o afectiva. Algunos la usan para referirse a machacabotones “como los de antes”, en un sincero ejercicio de nostalgia, cuando los videojuegos “eran otra cosa”. He llegado a la conclusión de que si un juego es un machacabotones “como los de antes” significa que es bueno, pero si es un machacabotones a secas, es anodino e insípido. Otra interpretación posible (ya saben, esto de las etiquetas en los videojuegos, como los géneros, depende más del arbitrio de cada autor que del consenso) es que hay machacabotones buenos y malos. Parece que el machacabotones bueno incluye algo de orden en el caos; detrás del frenético ejercicio de pulgares se esconde una estrategia, un pensamiento lateral, un patrón. El machacabotones malo sería puro desboque, “potencia sin control” como decía el spot publicitario. Por ejemplo, habría juegos de lucha que consisten en “machacar botones” (algunos consideran la saga Super Smash Bros. dentro de este grupo) y otros que exigen una mayor capacidad de atención (saga Soul Calibur, en mi opinión). Por último, cabe la posibilidad de que todo juego, en manos de un amateur, parezca un machacabotones, pero en manos de un experto el juego se convierta en un acto inconsciente donde la encadenación de botones se hace sin pensar, de manera fluida. El jugador entra en un estado de trascendencia física que a ojos de los que están alrededor puede parecer eso: que solo está machacando botones. Sigue leyendo